
Llego a ser la
feria mas visitada del todo mundo ya que tiene una gran controversia: convierte
al objeto de obra de arte en una feria de supermercado que en vez de intentar
aportar algo a través de las obras, lo que hace es venderlas y atrae a un
público que va a verlo. En vez de ser un reflejo del arte contemporáneo que se
vende en el mercado de arte español.
La administración
pública no utiliza los espacios alternativos y sin embargo Arco está financiado
por la administración.
Está pensado para
vender y sacar beneficios. Lo otro sólo es una propuesta cultural que no lleva
a ningún sitio. La gente dice que no se puede financiar nada pero los mercados
si lo están. Se rescatan a las grandes empresas porque tienen visibilidad y
porque en cierta manera lo que intentan hacer es dar y tapar a carencia de
proyectos interesantes en el arte de Madrid con la aparición de Arco, donde
tienen que venir todos los artistas cuando resulta que una feria no es más
importante sólo porque haya más personas.
Arco es un
mercadillo. Para un comerciante es importante vender y que la gente que vaya
compre. Si no somos coleccionistas o artistas que exponemos, molestamos. Suben
el precio de la entrada porque no quieren que se convierta en un lugar para ver
sino para comprar. En su momento tuvo mucha polémica; iba muchísima gente que
todavía estudiada y tenían que poner barreras para que no destrozaran las
obras.

El ser
coleccionista te facilita la entrada a Arco; te dan un billete de avión y una
estancia de hotel porque su presencia es la que va a traer a los galeristas
ofrecer obra. Exponer en Arco no
es barato ya que sólo el metro cuadrado son unos 250 euros y lo mínimo son 40
euro ; 35.000 euros en total, más el catálogo, etc.
El precio de la
entrada es muy caro porque están eligiendo al público que va a entrar en la
feria. No todo el mundo se puede permitir gastar 50 euros en una entrada. No es
que lo cierren porque es un evento público pero la cuestión es por qué se le da
dinero público a un evento que realmente es “privado”. Se cree que por tener
una feria internacional se va a cubrir todas las necesidades de gestión y
promoción del arte contemporáneo que no se están teniendo.
Cada vez se
fomenta más las otras alternativa para agrandar ese grupo de personas que les
gustas el arte contemporáneo y que puedan ser clientes potenciales. Intenta
generar un nuevo coleccionismo; empezó con Firts Collector hace dos años donde
se asesora a las personas que quieren empezar en el mundo del arte. Esa
asesoría te lo ofrece Arco para empezar a comprar; yo tengo 6.000 euros y
quiero hacer una compra, te dan unas referencias para guiarte.
Lo importante es
generar un espacio donde críticos, comisarios, galeritas y artistas empiecen
retroalimentarse. Se quiere cultivar el gusto por el arte contemporáneo para
que ferias como Arco puedan tener un futuro: empezar a acercar el evento del
arte contemporáneo a la gente, sabiendo que les motivara y cuando les guste y
empiecen a tener dinero para comprar.
Los coleccionistas
son conscientes de que tienen que realizar labores de mecenazgo con los
artistas para que nuestro mercado no baje; están quitando el rol que ha tenido
el arte español. Tanto Arco como el mundo del arte en España ha estado viviendo
de las instituciones y lo que ocurre es que si no hay financiación privada esto
se hunde. Se dan cuenta de que se tienen que asociar para seguir comprando para
que lo que ya tienen de Arte tenga valor.
Aun así, la gente
debe tener seriedad a la hora de vender; genera desconfianza que los galeristas
muestren interés sólo con las personas que tienen dinero, porque entonces lo
que dicen no tiene valor y nadie se lo cree. En las galerías españolas el trato
es parecido ya que sólo les interesan personas que tengan dinero, sobretodo en
las inauguraciones donde se concentra la creme de la creme (comisarios, etc).
Las ferias incluso
puede asemejarse a las rebajas: los coleccionistas son capaces de ponerse
zapatillas para comprar más rápido, eso ha existido.
El tema de la
venta. La gente que va a comprar se suele pasar el primer día para ver la
feria. Si está interesado en alguna, la va a reservar. Suele ser un pequeño
contacto inicial y luego vuelven para hacer la compra. Cuando se hace una
venta, haces una especie de recibo en la que haces una especie de documentación
y el comprador se queda otra para justificar que él tiene permiso de quedarse
esa obra.
Los precios son
relativos ya que hay una diferencia entre el precio que ofrecen a una persona
que una galería que quiere comprar la obra en cuestión. Una buena galería no
muestra qué obra está vendida o no.
Las galerías no
pueden tener más de 3 artistas y uno de ellos es un artista destacado para
promocionarlo y venderlo.